8.11.11

Que puto miedo, un policía.

La ciudad de México, la más grande de todo el mundo según anuncia la cajita mataneuronas, con 8'851,080 habitantes en un espacio de 1,495 Km2. 

Esto nos da un estresante espacio vital de 1.69 m2 en el cual desempeñar todas nuestras actividades cotidianas. Lo cual explica las odiosas "horas pico" (incluyendo al estupido programa de televisión), el tráfico en todas las avenidas, el tamaño de los espacios habitables, el desquicio general y la paranoia colectiva.

No todo es malo hay cosas bastante rescatables y lo mejor es que hasta hay cosas por las que vale la pena estar aquí. Sus museos, la arquitectura, esos bares tan agradables para conocer gente bonita, los eventos gratuitos, mi familia y amigos <3  y un largo largo etcétera. No obstante y ahora muy por encima de todo lo bello hay una lista más pesada, gruesa, maloliente e insoportable de cosas que me tienen hasta la madre y en especial una, la policía.

Si hay algo que odio en esta ciudad, es el sistema policíaco DE CAGADA que tiene. Y es literal.

Desde pequeño aprendí a ver a la policía como a un ente del que había que cuidarse tanto o más que de un ladrón  pues según aquellos razonamientos el ladrón estaba, hasta cierto punto, en igualdad de condiciones de perder, al menos jurídicamente y había una posibilidad de quedarte con tus pertenencias; sin embargo un policía  gracias a su rango podría sacarte sin lugar a dudas una lana y eso solo dependía de las circunstancias en las que te haya agarrado.

Entonces crecí con esa idea pero en algún momento de mi vida me rehusé a aceptarla como verdad absoluta pues en mi siempre había un pequeño resplandor de esperanza en la gente, ¡Oh ingenuidad de adolescente!

Para este momento de mi vida he tenido ya muchos encuentros cercanos con esa subespecie citadina y un par de ellos  los tengo en especial memoria dado que fueron los que me regresaron a aquel pensamiento con el que crecí. Como ya lo dije, vivimos en una ciudad fuera de sus cabales y cada ciudadano es contribuyente a esa forma de vida, incluyendo la parte de civil que tiene cada policía al terminar su turno. Lo que quiero decir es que es posible que como personas sin placa, cada agente sea una gran persona o quizás no pase de la normalidad cotidiana de un capitalino promedio, el problema viene cuando le das una pizca de poder a alguien que no esta mentalmente preparado para ello.

Recita un dicho de los abuelos "Quien nunca tuvo y llega a tener, loco se quiere volver". Y es una pena que todas esas generaciones en las cuales crecieron los actuales policías hayan sido tan marginales en cuanto a economía y educación** y eso les haya causado un problema de visión que los dejó impedidos para darse cuenta que para el sistema para el cual trabajan solo son instrumentos reemplazables y no los grandes jefes a respetar como es que se sienten. Pero bueeeeeeno, no me quiero poner muy "abajoelsistema".

Tampoco estoy tratando de justificar el gran problema de límites mentales de un policía, por que jamás habrá justificación para el abuso de poder. Incluso pienso que debería ser castigado como uno de los crímenes mas bajos dado que el aventajamiento es evidente, la mayor parte de las ocasiones no por el físico si no por la portación de armas de fuego, que en las manos equivocadas dan resultados equivocados. Y ahora que lo pienso esto también aplica para políticos, los servidores públicos en general y uno que otro "jefecillo" de oficina.

Tenemos a estos policías por que merecemos a estos policías (aplicando aquella máxima "cada quien tiene lo que se merece") pues hemos solapado ese comportamiento e inclusive lo hemos fomentado con la cadena de corrupción a la que nos sentimos obligados a pertenecer por no enfrentarnos a la burocracia del gobierno; cosa que también hemos aguantado por mucho tiempo sin decir una sola palabra o realizar alguna acción que lleve a convertir a las instituciones del país hacia la adhocracia. Y no se ustedes pero en este momento caigo en cuenta de un círculo vicioso bastante sencillo pero muy grande y difícil de romper.

Estamos en el hoyo, ¿Alguien sabe como saldremos?

En alguna ocasión tuve la oportunidad de intercambiar unas palabras con el escritor Javier Sicilia, quien manifestaba su abierta aversión hacia la clase y el discurso político. Por mi parte le hice saber mi apoyo e identificación con esa posición pues en este país hay una especie de idea insertada en el subconsciente colectivo de que un "mesías" vendrá a instalarse en Los Pinos y cambiará nuestra amarga existencia con apoyos sociales y despensas cada mes. (EPIC FAIL!)

Se supone que deberíamos vivir en una democracia y gobernar todos ¿no?
Que me disculpen los puristas pero el voto no es democrático, es la forma de imposición mas cínica que existe. Imaginen el comercial:

-Clase política: Tenemos un trozo de mojón reseco, una taza de caca calientita y una cagada de perro ¿Cual escoges?
-Ciudadano: Mmmm escojo la caca calientita por que me parece innovadora
-Clase política (casi entrando a la euforia): Escogió ¡Viva la democracia!
-Ciudadano (con un gran sentimiento de haber cumplido con su país): [cara de pendejo feliz que recibe la aprobación de los demás].

De aquí en adelante hay muchos caminos por seguir y uno de ellos es seguir exactamente igual; créanme o no este post no lo hago para convencer a nadie, ni intento decir lo que ya se ha dicho muchas veces, solo es una actividad terapéutica que me ayuda a aclarar mis ideas esperando tal vez alguna especie de retroalimentación aunque por lo general me importan una madre los comentarios no constructivos y a veces los constructivos también jaja; ahí depende del humor con el que ande. Les decía, el camino por el que seguiré nada tiene que ver con "votaciones libres", reality shows disfrazados de iniciativas sociales, movimientos de izquierda o derecha, IFE, TRIFE o IEDF, religión o lavados de dinero (cooof cooof) perdón MOvimientos de REsistencia NAcional. Solo espero que el camino no sea el equivocado y haya mucha gente yendo a la misma dirección que yo.

Police on my Back
The Clash

**No quiere decir que yo crea que la epoca actual haya dejado de ser marginal, sin embargo si creo que habemos más personas no conformes con la sociedad en la que vivimos.

2.11.11

A la memoria de mi amigo René

Es la primera vez que pongo el título del post antes de escribirlo, quizás es por la seguridad que tengo acerca de lo que estoy por escribir y que se que muchas personas (no creo que ni la mitad lea esto) tendrán flashbacks de ciertos momentos que vivieron con esa persona.

En algún momento dentro de la escuela, me encontraba escuchando música sentado en el piso y recargado en la pared, como de costumbre, esperando a que empezara la siguiente clase cuando me di cuenta de que algunas chicas murmuraban y volteaban a una sola direccion. Siempre he sido muy curioso (no se si decir afortunadamente) y esa curiosidad me llevó a asomarme para saber cual era el tema, sin embargo de repente me di cuenta de que volteaban a ver a cierto personaje con mucho porte ataviado en un traje negro que caminaba sabiendose observado y con un halo de algo que me pareció altivez; la situación me resultó muy tonta y me volteé indignado pensando en que había desperdiciado un tiempo valioso de observación femenina. No le di importancia pero catalogué a aquel personaje en el apartado de "Las cosas que me cagan de la EST" por esa apreciación de mamonez (eventualmente casi toda la escuela terminó en ese apartado).

De pronto en 4to semestre deje de soportar al grupo al que pertenecí por 2 años consecutivos. Y digo "soportando" por que estoy seguro que para ese entonces no ellos mismos se soportaban entre si, pero (otra vez no se si decir afortunadamente) yo me llevaba bien con todos, lo cual en algunas ocasiones me hacia sentir incomodo por los roces ajenos que existían. Y cambié de grupo a cada semestre ya que no quise repetir esa sensación.

Para 7mo semestre terminé en el grupo donde se encontraba aquel personaje del que hablé anteriormente; para esas fechas ya había intercambiado un par de saludos con él y quizás hasta un chiste chelaenmano pero aún no me daba la oportunidad de quitarle etiqueta alguna.

De alguna forma las personas siempre han tenido una imagen de mi relativa al desmadre y el poco interés por la escuela y el hecho de que haya cursado mi licenciatura en exámenes a titulo de suficiencia no les da ese derecho jajaja. Menciono esto por que cuando tuvimos que formar equipos de trabajo hubo quien se quedó rezagado y gracias a esa visión no pude obtener un equipo con la gente ñoña del salón (por lo que tuve que hacer algo que encabeza la lista del apartado: la tarea). En un intento desesperado por no hacer mi trabajo individualmente, juntamos a todos los que no tenían equipo para formar uno. no me extrañó darme cuenta de que en él se encontraban caras conocidas en el desmadre y entre ellas René (nombre del personaje antes mencionado).

Reprobamos la materia pero aquel trabajo sirvió para poder conocer bien a aquel joven que muchas veces me hacía ver que mis comentarios eran intolerantes, racistas y mal pedo pero no diciéndomelo directamente sino comportándose como una persona respetuosa de la variedad humana. Y ahí fue cuando me di cuenta de que empezaba a considerarlo como amigo.

Dejamos de juntarnos en el recreo por que el se cambió de turno, sin embargo no perdimos contacto gracias a que teníamos algunos buenos amigos en común y por platicas en el MSN. Al parecer el confiaba en mi e igual que yo, lo consideraba mi amigo.

Hubo una ocasión en que me llevó a su casa por que ya estaba muy muy ebrio y en la casa donde estábamos bebiendo no había espacio para recostarse a bajar la peda y en el camino canté oaxaca y unas cuantas veces más adentro de su casa dejando un gran desmadre que para nada habría sido agradable limpiar, y el se rifó. Cosa que yo solo hubiera hecho con mi hermano.

En algún momento me comentó que sentía que se estaba excediendo en la fiesta pero no noté preocupación en aquella conversación. Incluso fuimos a algunas fiestas juntos y aunque lo veía algo cansado, sentía que era lo suficientemente inteligente como para saber cuando pararle. Y así fue, de un momento a otro llegaba a invitarle a fiestas excesivas y rechazaba la invitación por el compromiso de un juego de fútbol o cosas así de sanas.

Mis hermanos también lo conocieron en un Xochifest donde todos terminamos dormidos en un sillón con mucho frio después de escuchar la desagradable y confusa historia de la pre-producción, producción y post-producción de un dude que sabía algo que nosotros obviamente ignorábamos (chiste local). 

Aún me parecía que todo iba en rumbo normal con él; se preocupaba por terminar de estudiar el inglés para sacar el título de licenciatura, tenía broncas con algunos integrantes de su familia, quería mudarse, viajar y cosas por el estilo. Pero un buen día, no hace mucho, lo invité a un bar y declinó mi invitación argumentando que tenía que dar su "testimonio" lo cual me sacó mucho de pedo y lo cuestioné. Terminó contándome la historia de una especie de revelación acaecida unos días antes en su habitación con algo que incluía palabras de dios y (por lo que a mi me pareció) un ataque de bipolaridad.

Todo el relato, como todo o casi todo lo relacionado con la religión, me pareció absurdo pero me abstuve de hacer comentarios sarcásticos gracias al aprecio que le tenía y también a la preocupación de estar en lo correcto con mi suposición de fragilidad mental. Deje que pasara esperando que las cosas regresaran a su cauce en algún momento pero no hubo tiempo de que eso sucediera; cada vez hablaba mas de Dios y cada vez lo involucraba mas en su vida. Ese cambio tan radical no supe manejarlo y comencé a distanciarme mientras hacia reflexiones con un amigo en común e incluso con mi hermanita quienes habían llegado a la misma conclusión que yo.

Ahora lo veo y creo que ese cambio fue una especie de requiem para el momento de su muerte tan repentina ya que gracias a él se reconcilió con sus seres más allegados, con su familia, se dio cuenta de quienes eran sus verdaderos amigos y creo que se perdonó muchas cosas que no le gustaban de él mismo. Es triste que en este momento ya no esté y pueda leer todas estas palabras tiradas al aire pues podría corregir algunos datos y ver que tal vez yo no era taaaaaan buen amigo como el me consideraba. Que sé yo.

Esta cancioncita la dedico a su memoria ya que sé que, tal cual lo dice la letra, Dios estará poniendo una sonrisa en el rostro de mi amigo.

Y con esta muerte me convenzo cada vez mas de que habrá un cambio en todo y eso es lo que me hace sonreír mas que cualquier cosa.


 
God Put a Smile Upon Your Face
Coldplay