23.5.11

Estudio hipocientífico del transporte colectivo en la Ciudad de México (1ra y quizás última parte)

Ya que tocamos el tema de los choferes y cacharpos me vienen a la mente tantos y tantos momentos pésimos arriba de cualquier colectivo de esta bella ciudad. Y es que mas bien no se trata de hechos aislados sino de comportamientos inapropiados generalizados en todas las rutas a las que puedas recurrir. Uso la palabra inapropiados, no esperando que los conductores sean la gran cortesía al volante porque todos sabemos que tener que trabajar desde temprano con gente que no entiende de razones es muy desgastante y estresante, pero si creo que si una persona llega y saluda al conductor como simple gesto de educación, lo menos que puede hacer es contestarte el saludo y no tratarte como a la señora necia que no hace nada por que sus 4 bultos estorben lo menos posible a la que un saludo lo toma igual que la mentada de madre de la vecina.

Obviamente la cortesía no lo es todo en el servicio, me ha tocado subirme a unidades en las que dan ganas de que hubiera el espacio suficiente para abrir pista y unos cuantos tragos para amenizar la fiesta que lleva el chofer, los llamados "antrobus", "cumbiabus", "charangabus", "mijobus", etc; cada uno con su respectivo ritmo a seguir a decibelios dignos de un asilo de ancianos y con atrevidas luces neón para resaltar la originalidad del conductor y opacar lo madreado del vehículo.

Hablar del cacharpo es cuestión aparte, tiene una función tanto práctica como social lo que lo convierte en un lujo para quien lo lleva de compañía. Su función práctica se ve reflejada en frases como: "¡Si se pueden recorrer por favor!", "¡A ver si ya pasan los pasajes de atrás!", "¡Pues si no le gusta aquí esta su dinero señora!"; ya que esto permite generar espacio de donde no lo hay al interior del bus y por lo tanto una mayor ganancia por vuelta. Además tiene la obligación de escuchar, aconsejar, divertir y/o amenizar el tiempo del conductor con el lenguaje mas florido y ocurrente para el que esté capacitado (o el que su incapacidad para usar cualquier otro lenguaje le permita).

La principal función social del cacharpo es observar dentro del trayecto a todas las mujeres, evaluarlas y proferir su calificación haciendo sentencias tan atinadas como: "¡Adioooooos!", "¿Cuanto?", "¡Te llevo!", "¡Psshh, psshh!", la combinación de cualquiera de las anteriores y/o una cantidad muy basta de frases que siguen en estudio.

Con esta canción creo que se puede entender perfectamente todo lo que arriba menciono, así que poco importará si se han saltado todas las palabras dichas hasta este punto; bailen un poco que bien lo amerita un ritmo como este

Candonga de los Colectiveros (Candombe-Milonga)
Les Luthiers

18.5.11

La gente de la basura

En mi colonia existen 2 formas de tirar la basura: "la gratuita" y la de cuota. La primera consiste en sacar la basura a la calle, y entregarla al camión que, se supone, es enviado por el servicio de limpia de la ciudad, es decir, la delegación. La segunda es, sacar la basura con el recolector, quien dependiendo de la cantidad a recoger cobrará una cuota. Pero resulta que los 2 caminos están monopolizados; el primero por el camión de "Don Güicho" y el segundo por una persona nefasta de la cual desconozco su apodo, dueño de un par de botes metálicos adaptados sobre 4 ruedas para su fácil transportación. Los dos conocen sus respectivos horarios y los mercados que atienden lo que ha generado que sean ellos quienes ponen las reglas de como hacer el trabajo, incluso han decidido pasar por alto la ley de reciclaje.


Hoy me despertó a las 8 de la mañana un cabrón que recorre la calle tocando una campana como si se la estuviera madreando y eso le diera placer, de repente escucho el grito de mi abuelita, la cual interrumpió sus interminables rezos, diciendo: "¡Emmanueeeeeeeeeeeeeel, saca la basura!". Me levanté encabronadisimo, me puse la ropa al reves y baje a sacar un solo bote a la banqueta. Yo era prácticamente el único en toda la calle parado con mi bote de basura a la puerta de mi casa pero arbitrariamente el conductor del camión decide a que altura de la calle detenerse, me ignoro el muy hijo de la chingada y avanzó media calle más por lo que tuve que cargar el bote hasta donde el camión. Una vez vacío mi bote y antes de que me lo entregaran el recolector estira la mano esperando que le diera alguna moneda a cambio de mi bote; cuando se lo quité me di la vuelta y regresé aún con mi encabronamiento a mi casa, ya casi llegaba cuando me grita: "¡Aunque sea un varito!". Ante esa actitud solo pude voltear y hacer una pequeña reverencia mientras le mentaba la madre. Obviamente no le di nada.


Por la tarde tengo una ruta en el bus que frecuento mucho y la abordo desde el paradero de Taxqueña hasta mi calle; cabe señalar que aún estando a unos metros de llegar a dicho paradero, el olor a orina es muy agresivo y en los últimos días debido al calor, el olor es nauseabundo. Alguien pudiera decir: "¿pues que esperabas? ahi trabaja puro microbusero y cacharpo" lamentablemente esto significa gente sin educación y lo mas triste es que no solo son ellos, sino toda la gente que transita por el lugar a diario y que piensa que si el lugar está sucio no tiene importancia ensuciarlo más. Es un pensamiento bastante común del ser humano.


Desconozco los porqués pero la gente no tiene idea de por que los espacios PÚBLICOS se llaman así, ensucian la colonia de a lado pensando que las plagas de ratas y/o cucarachas no atraviesan avenidas (Por cierto me dan menos asco las cucarachas que las personas que lanzan la basura por la ventana de su automovil. Y en serio me dan asco las cucarachas). Nos estamos inundando en basura gracias a nuestra incapacidad de reciclar aún cuando el 80% de la basura no lo es en realidad; la mezclamos y eso provoca que su reutilización sea más dificil o a veces imposible. Y esta vez no hablaré de la infraesrtuctura del país, en ese aspecto estamos acabados.

Surfin' Bird
The Trashmen