28.10.12

A todos mis muertos


Pfff ya casi un año sin haber escrito y de repente me encuentro todas esas entradas que me recuerdan quien soy (o era, en algunos casos), y lo que me hace regresar es la misma razón por la que escribí la última vez, la muerte.

Una vez (o más bien, muchas) hice el simple comentario de que me caga el Halloween, algunas personas solo me ignoraban otras me daban la razón y otras tantas me lo cuestionaban. Odio dar explicaciones y siempre respondo esas preguntas vagamente, hasta luce como demagogia, espero que muy en el fondo no lo sea. No me caga la festividad per se, incluso me gusta la onda de terror, la sangre, la muerte y todos sus etcéteras, sin embargo hay otra festividad que para mi tiene y seguirá teniendo más sentido que la anterior mencionada: El día de muertos.

Unos podrán trollear con que es lo mismo o algunos argumentos que no he entendido y no recuerdo en este momento, pero no es así, ambas festividades que si bien encuentran similitudes en cuanto a fechas o tema principal, también tienen diferencias esenciales que las hacen totalmente antagónicas.Para empezar el día de muertos no es algo que deba asustar, aunque existan leyendas e historias que abrumen, este es el día en que nuestros seres queridos regresan a nosotros. Particularmente cuando yo esté muerto lo más triste sería que mis amados vivos me tuvieran miedo. Además el asunto de la aculturación o la adopción y combinación de la cultura lleva consigo más aspectos de los que pueden apreciarse a simple vista, como la pérdida de lenguas nativas, el cambio de patrones de belleza, la discriminación de la propia cultura y la pérdida del sentido de pertenencia (bueno, eso último ya me pasó pero por diferentes razones que algún día serán descritas aquí).

El año pasado, este día tomó una importancia mayor para mi debido a la muerte de 3 personas muy queridas, mi abuelito, mi tía y mi amigo. En este momento han cambiado ya muchas cosas a partir de ese entonces, me alejé de mi lugar y desde acá la perspectiva es muy diferente a la de antes. Quizás esté madurando o tal vez sea todo lo contrario y me esté volviendo un necio.

Recuerdo que para noviembre del año pasado mi abuelo ya había cumplido los 3 meses de haber fallecido, no he entendido bien eso de los tiempos mínimos de luto que la gente se auto impone pero socialmente es lo más aceptado. Bien, para cuando llegó la fecha hice todos los preparativos para montar la ofrenda y justo cuando iba entrando a la casa con mi abuelita alcanzó a verme quitando el moño negro del umbral preguntándome por qué lo hacía, a lo que conteste "ya no hay luto, hoy regresa" y me contestó con una sonrisa.

Pueden tomarlo como quieran, son simples creencias (claro, nada comparables con aspectos religiosos) pero pueden investigar un poco en la historia de sus familias, probablemente no haya mucho de donde escarbar como en la mía pero podrán darse cuenta de que hay aspectos muy bellos que las otras festividades no tienen y qué mejor forma de festejar con la familia completa, que integrando a los que ya no están en esta dimensión.