La ciudad de México, la más grande de todo el mundo según anuncia la cajita mataneuronas, con 8'851,080 habitantes en un espacio de 1,495 Km2.
Esto nos da un estresante espacio vital de 1.69 m2 en el cual desempeñar todas nuestras actividades cotidianas. Lo cual explica las odiosas "horas pico" (incluyendo al estupido programa de televisión), el tráfico en todas las avenidas, el tamaño de los espacios habitables, el desquicio general y la paranoia colectiva.
No todo es malo hay cosas bastante rescatables y lo mejor es que hasta hay cosas por las que vale la pena estar aquí. Sus museos, la arquitectura, esos bares tan agradables para conocer gente bonita, los eventos gratuitos, mi familia y amigos <3 y un largo largo etcétera. No obstante y ahora muy por encima de todo lo bello hay una lista más pesada, gruesa, maloliente e insoportable de cosas que me tienen hasta la madre y en especial una, la policía.
Si hay algo que odio en esta ciudad, es el sistema policíaco DE CAGADA que tiene. Y es literal.
Desde pequeño aprendí a ver a la policía como a un ente del que había que cuidarse tanto o más que de un ladrón pues según aquellos razonamientos el ladrón estaba, hasta cierto punto, en igualdad de condiciones de perder, al menos jurídicamente y había una posibilidad de quedarte con tus pertenencias; sin embargo un policía gracias a su rango podría sacarte sin lugar a dudas una lana y eso solo dependía de las circunstancias en las que te haya agarrado.
Entonces crecí con esa idea pero en algún momento de mi vida me rehusé a aceptarla como verdad absoluta pues en mi siempre había un pequeño resplandor de esperanza en la gente, ¡Oh ingenuidad de adolescente!
Para este momento de mi vida he tenido ya muchos encuentros cercanos con esa subespecie citadina y un par de ellos los tengo en especial memoria dado que fueron los que me regresaron a aquel pensamiento con el que crecí. Como ya lo dije, vivimos en una ciudad fuera de sus cabales y cada ciudadano es contribuyente a esa forma de vida, incluyendo la parte de civil que tiene cada policía al terminar su turno. Lo que quiero decir es que es posible que como personas sin placa, cada agente sea una gran persona o quizás no pase de la normalidad cotidiana de un capitalino promedio, el problema viene cuando le das una pizca de poder a alguien que no esta mentalmente preparado para ello.
Recita un dicho de los abuelos "Quien nunca tuvo y llega a tener, loco se quiere volver". Y es una pena que todas esas generaciones en las cuales crecieron los actuales policías hayan sido tan marginales en cuanto a economía y educación** y eso les haya causado un problema de visión que los dejó impedidos para darse cuenta que para el sistema para el cual trabajan solo son instrumentos reemplazables y no los grandes jefes a respetar como es que se sienten. Pero bueeeeeeno, no me quiero poner muy "abajoelsistema".
Tampoco estoy tratando de justificar el gran problema de límites mentales de un policía, por que jamás habrá justificación para el abuso de poder. Incluso pienso que debería ser castigado como uno de los crímenes mas bajos dado que el aventajamiento es evidente, la mayor parte de las ocasiones no por el físico si no por la portación de armas de fuego, que en las manos equivocadas dan resultados equivocados. Y ahora que lo pienso esto también aplica para políticos, los servidores públicos en general y uno que otro "jefecillo" de oficina.
Tenemos a estos policías por que merecemos a estos policías (aplicando aquella máxima "cada quien tiene lo que se merece") pues hemos solapado ese comportamiento e inclusive lo hemos fomentado con la cadena de corrupción a la que nos sentimos obligados a pertenecer por no enfrentarnos a la burocracia del gobierno; cosa que también hemos aguantado por mucho tiempo sin decir una sola palabra o realizar alguna acción que lleve a convertir a las instituciones del país hacia la adhocracia. Y no se ustedes pero en este momento caigo en cuenta de un círculo vicioso bastante sencillo pero muy grande y difícil de romper.
Estamos en el hoyo, ¿Alguien sabe como saldremos?
En alguna ocasión tuve la oportunidad de intercambiar unas palabras con el escritor Javier Sicilia, quien manifestaba su abierta aversión hacia la clase y el discurso político. Por mi parte le hice saber mi apoyo e identificación con esa posición pues en este país hay una especie de idea insertada en el subconsciente colectivo de que un "mesías" vendrá a instalarse en Los Pinos y cambiará nuestra amarga existencia con apoyos sociales y despensas cada mes. (EPIC FAIL!)
Se supone que deberíamos vivir en una democracia y gobernar todos ¿no?
Que me disculpen los puristas pero el voto no es democrático, es la forma de imposición mas cínica que existe. Imaginen el comercial:
-Clase política: Tenemos un trozo de mojón reseco, una taza de caca calientita y una cagada de perro ¿Cual escoges?
-Ciudadano: Mmmm escojo la caca calientita por que me parece innovadora
-Clase política (casi entrando a la euforia): Escogió ¡Viva la democracia!
-Ciudadano (con un gran sentimiento de haber cumplido con su país): [cara de pendejo feliz que recibe la aprobación de los demás].
De aquí en adelante hay muchos caminos por seguir y uno de ellos es seguir exactamente igual; créanme o no este post no lo hago para convencer a nadie, ni intento decir lo que ya se ha dicho muchas veces, solo es una actividad terapéutica que me ayuda a aclarar mis ideas esperando tal vez alguna especie de retroalimentación aunque por lo general me importan una madre los comentarios no constructivos y a veces los constructivos también jaja; ahí depende del humor con el que ande. Les decía, el camino por el que seguiré nada tiene que ver con "votaciones libres", reality shows disfrazados de iniciativas sociales, movimientos de izquierda o derecha, IFE, TRIFE o IEDF, religión o lavados de dinero (cooof cooof) perdón MOvimientos de REsistencia NAcional. Solo espero que el camino no sea el equivocado y haya mucha gente yendo a la misma dirección que yo.
Police on my Back
The Clash
**No quiere decir que yo crea que la epoca actual haya dejado de ser marginal, sin embargo si creo que habemos más personas no conformes con la sociedad en la que vivimos.
Si, la verdad es que la policía de este país, apesta. Hace poco tuve un encuentro desafortunado con uno de ello, y son peor que ladrones.
ResponderEliminarUn abrazo bro!
me gustó mucho esta entrada! y aquí estamos.. no conformes con la sociedad en la que vivimos, así que comencemos a cambiar nosotros mismos! :D ah! y lo de "la cajita mataneuronas" me encantó!
ResponderEliminarAsi es Metztli, hay que cambiar, siempre que se esté en lo correcto el tiempo dará la razón.
ResponderEliminarMi buen Sizu, creo que todos los encuentros con los puercos son desafortunados, si no es con lanas es con la libertad injustamente e incluso con la vida, como hace poco tiempo le pasó a un buen amigo. Si antes los detestaba, créeme que ahora no puedo ni verlos.